Integridad académica en la era de la IA
“La Inteligencia Artificial ya impacta la forma en que aprendemos y enseñamos, pero no todos obtienen los mismos beneficios”. En este contexto, el Dr. Bernardo González-Aréchiga, actual secretario general de FIMPES, advirtió que la calidad y la integridad académica siguen dependiendo del papel del profesor.
En este encuentro, realizado en el Foro Cultural “Alejandro Gomory Aguilar”, en el marco del Claustro de Inicio Académico 202610, González-Aréchiga presentó la plática “Integridad y calidad académica: El papel del profesor”. El ponente explicó que la IA ya está transformando la forma en que aprendemos, enseñamos y producimos conocimiento. “Hace a las personas hasta 25% más rápidas, incrementa en 12% su volumen de trabajo y mejora en 40% la calidad de los resultados. Sin embargo, menos del 10% de los profesionales logra traducir ese potencial en verdaderas ganancias de productividad”, indicó.
La plática reunió a la comunidad académica en un momento clave para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las instituciones de educación superior ante un entorno marcado por la acelerada incorporación de la IA en la vida universitaria.

*Foto: El Dr. Bernardo González-Aréchiga, durante su plática.
Economista de formación, con estudios en el Tecnológico de Monterrey, la Universidad de Essex y un doctorado por la Universidad del Sur de California, Bernardo González-Aréchiga es uno de los principales referentes de la educación superior en México. Su carrera integra academia, política pública y liderazgo institucional. Ha ocupado cargos estratégicos en el ámbito público, incluida la coordinación de políticas públicas en la Oficina de la Presidencia de la República, fue rector de la Universidad del Valle de México y es fundador tanto de MexDer como de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey. Actualmente, como secretario general de FIMPES, impulsa la transformación y el aseguramiento de la calidad académica en las instituciones afiliadas.
Durante su intervención, subrayó que la integridad académica no es un atributo estático ni un ideal abstracto, sino una construcción dinámica que involucra a todos los actores universitarios: estudiantes, docentes y personal administrativo. “La integridad se construye de manera permanente a través de procesos de mejora continua”, señaló, al tiempo que vinculó este concepto con la noción contemporánea de calidad, entendida no como un estado fijo, sino como un proceso que evoluciona con el conocimiento científico, las disciplinas y una visión de largo plazo de la vida académica.
En ese marco, la IA aparece como un factor disruptivo que obliga a repensar la docencia y el rol del profesor. “Datos recientes muestran que 86% de los estudiantes en el mundo ya utiliza IA para actividades educativas, mientras que solo 3% de los docentes la considera parte integral de sus procesos de enseñanza”, agregó el especialista.. Para el Dr. González-Aréchiga, esta brecha no es solo tecnológica, sino cultural y ética. “Yo no uso la IA, trabajo con ella”, afirmó, al plantear la necesidad de entenderla no solo como herramienta, sino como una forma de “co-inteligencia” que exige criterio, propósito y responsabilidad humana.
El académico advirtió también sobre los riesgos transversales del mal uso de la IA: pérdida de autonomía intelectual, debilitamiento de la metacognición, reducción de la curiosidad y erosión de la creatividad. Frente a ello, propuso recomendaciones para un adecuado uso de la IA en la docencia: mantener al ser humano en el centro del proceso, asignar contextos y roles a la IA, asumir que la tecnología siempre estará evolucionando y, sobre todo, fortalecer la pericia y el juicio del profesor como guía del aprendizaje.
Finalmente, destacó el objetivo del Distintivo de Integridad Académica FIMPES, orientado a fomentar una cultura institucional basada en principios éticos, códigos de conducta y comunidades seguras. “En un futuro cada vez más cercano, donde humanos y sistemas inteligentes trabajarán juntos, la verdadera calidad académica dependerá menos de la tecnología en sí y más de la capacidad de las universidades para formar expertos humanos informados, críticos y creativos. En esa tarea, el papel del profesor sigue siendo insustituible”, finalizó.
Para saber más
- Actualmente la Universidad Anáhuac mayab cuenta con 775 profesores quienes a través del Centro de Formación y Actualización Docente, CEFAD, reciben formación continua para el desarrollo de habilidades y competencias.
- Como universidad innovadora, la Anáhuac mayab cuenta con un Modelo Educativo que aunado a su sólida infraestructura y tecnología de vanguardia, la posicionan como líder educativo en la región.
- La Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES) es una asociación civil conformada con el propósito de contribuir a elevar la calidad educativa de sus afiliados. Se compone por 112 Instituciones de Educación Superior (IES) afiliadas, que operan más de 400 campus en las 32 entidades federativas.