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Los alimentos funcionales y las enfermedades crónicas ¿Cómo se relacionan?

Por: Redacción

21 de enero del 2021

El Dr. Yves Desjardins, profesor de la Facultad de Agricultura de la Universidad Laval, Canadá, mencionó que el mercado de los alimentos funcionales ha crecido un 54%. 

 

Durante su cátedra prima “El rol de los prebióticos y probióticos en las enfermedades crónicas” organizada por la Escuela de Nutrición, señaló que dichos alimentos funcionales son elaborados no solo por sus características nutricionales sino también porque permiten mejorar la salud y reducir el riesgo de contraer numerosas enfermedades crónicas. Los alimentos funcionales se clasifican en: Probióticos, Prebióticos, Fibras alimentarias, Minerales, Esteroles y estanoles, Aminos, Polisacáridos Bioactivos, Ácido Fólico, Endocannabinoides > Lípidos, Antioxidantes Polifenoles, Péptidos Bioactivos.

 

Su incremento ha generado muchos estudios al respecto. La microbiota intestinal, que se refiere al ecosistema microbiano del intestino, se conoce como el órgano escondido. Alrededor de 1.5 – 2 kg de microorganismos viven dentro de nosotros, normalmente con completa simbiosis y en armonía, pero a veces nos causan alguna enfermedad.

Se considera que la cantidad de bacterias intestinales iguala a la cantidad de las células humanas en nuestro cuerpo. ¿La diferencia? Que las bacterias expresan 40 veces el número de genes que tenemos, siendo una cantidad impresionante de capacidad metabólica, implementando una buena desintoxicación, así como la cantidad de kcal y alimentos que absorbemos.

La microbiota produce moléculas importantes que viajan a través del cuerpo y tiene una gran influencia en las calorías que cosechamos. Debido a que no tenemos enzimas para digerir varios tipos de fibra, ayuda a:

  • Digerir con mayor facilidad ese tipo de polisacáridos.
  • Defendernos contra microorganismos perjudiciales.
  • Sintetizar vitaminas como la B12, K y ácido fólico.
  • Enseñar al sistema inmune cómo diferenciar la bacteria buena de la mala.

 

El intestino en el control de ánimo

Sí, leíste bien. El Dr. Desjardins – quien también es presidente industrial de Dianafood-NSERC sobre efectos prebióticos de frutas y verduras (PhenoBio)-, mencionó que recientemente se ha aprendido sobre cómo el intestino controla nuestro estado de ánimo y a su vez, mencionó la importancia de la serotonina, para el óptimo funcionamiento del intestino. La microbiota intestinal ya se considera como un órgano real, con múltiples funciones: tiene un rol metabólico así como una función de barrera intestinal, también tiene un rol de defensa e inmunidad, al igual que un rol de mantenimiento.

“Existe un fuerte vínculo entre la dieta que comemos y la función de la microbita (…) las microbiotas se pueden reagrupar en enterotipos, los cuales dependen en gran medida de lo que comía tu madre cuando naciste:

  • Prevotella, si eres vegetariano o consumes muchas fibras vegetales.
  • Firmicutes, si consumes muchas carnes y grasas.
  • Bacteroides, si consumes polisacáridos de origen vegetal.

 

De acuerdo con recientes estudios, la microbiota causa o determina directamente el resultado metabólico y el fenotipo del ser humano.

 

¿Cómo podemos mejorar esta relación entre la microbiota el huésped y nuestro organismo?

Señaló que hay muchos documentos que muestran que el ejercicio regular tendrá un impacto muy positivo en la modulación de la microbiota intestinal. “Creo que la forma más sencilla de mejorar esta relación entre el huésped y la microbiota es a través de la nutrición y particularmente a través de la nutrición individualizada”, señaló el especialista.

Otra forma de mejorarlo es usar prebióticos, los cuales son esas fibras que están alimentando tu intestino y modulando la microbiota intestinal, el problema es que las principales fuentes de prebióticos que consumimos a diario no son suficientes. En Estados Unidos solo el 12% de los adultos consumen la recomendación de ingesta diaria de frutas y solo el 9% o comen suficientes verduras, cuando en realidad la recomendación para los hombres en Estados Unidos es consumir un mínimo de 35 gramos por día de fibras prebióticas.

 

Las grasas y las enfermedades crónicas

Si llevas una dieta occidental rica en grasas, emulsionantes con alto contenido de azúcar y proteínas cárnicas de gama alta, la microbiota intestinal producirá metabolitos que son ácidos biliares tóxicos y finalmente serán altamente tóxicos para nuestro cuerpo, causarán inflamación a nivel de la epidermis reduciendo la cantidad de moco, cambiando drásticamente la composición de la microbiota intestinal, causando una barrera intestinal disfuncional y eventualmente causará enfermedades crónicas.

Pero si llevas una dieta prudente, vegetariana o mediterránea, rica en fitoquímicos, ácidos grasos omega-3 y fibras dietéticas:

  • Generará gran cantidad de ácidos grasos de cadena corta que mejorarán y aumentará la secreción de moco intestinal.
  • Aumentará la cantidad de péptidos antimicrobianos producidos por el epitelio intestinal.
  • Regulará la respuesta inmune, renovando la barrera intestinal funcional así como la inmuno homeostasis.

 

Lo anterior permitirá restaurar la salud para encontrar un vínculo directo entre lo que se consume en la dieta y el resultado metabólico que se encuentra en muchas enfermedades crónicas que están causando tantos problemas en los sistemas hospitalarios en este momento.

El Dr. Desjardins destacó la importancia del consumo diario, ya sea una dieta occidental o una dieta prudente, pues tendrá un gran impacto en la microbiota, el resultado metabólico y el desarrollo de enfermedades específicas.

Nueva llamada a la acción

 

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