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Emprendedoras y Emprendedores que Inspiran: Juan Amaro y Ernesto Ancona

Por: Escuela de Comunicación

08 de junio del 2020

ErnestoJuan
 
Por Ernesto Ancona y Juan Amaro
Emprender en una industria inexistente 
 
Para que un sector comercial de determinada región se le pueda llamar industria, se tiene que contar con una producción constante que genere ingresos para una cantidad considerable de la población. En Mérida, y nos atrevemos a decir que en todo México, no existe una industria del cine. Una industria formal al menos.  Sí es un negocio redituable para un número reducido de personas que trabajan en el medio, pero a comparación de la industria americana, en nuestro país prácticamente se trata de pedir limosna para que tu película sea producida. Y ni hablar de la distribución.
 
En el 2019 se produjeron 216 películas en el país, 93 de éstas fueron óperas primas, sólo se estrenaron 101 (IMCINE, 2020) ¿Cuántas viste tú?
 
Y esto no lo decimos para desanimarte, abandones tu sueño de ser cineasta y tengamos menos competencia. Todo lo contrario. Este es el panorama real en el que nos encontramos hoy en día y lo que esperamos que estés sintiendo es frustración e indignación, pero sobretodo esperamos que te estés preguntando ¿y entonces cómo le hago?
 
Y ahí, mi estimadísimo, es donde se pone sabroso el asunto.
 
Nosotros estábamos en tu mismo lugar, leyendo el mismo periódico, en las mismas instalaciones y muy probablemente con la misma cara de confusión. Preguntándonos exactamente lo mismo. Y la respuesta la encontrarás haciendo conjeturas con toda la información que recibas de el prof. Mario Helguera, la Dra. Silvia Zapata, el prof. Oscar Urrutia, prof. Manuel Olea, prof. José Luis Alanís, prof. Daniel Peraza, prof. Manuel Escoffié y alguna que otra cosita que el mismísimo Mtro. Carlos Hornelas te quiera revelar. Entonces ponle atención a tus clases. (Párrafo patrocinado por el plantel de maestros de la Escuela de Comunicación).
 
Todo este conocimiento desemboca en que, ante el panorama nacional, la manera en que puedas hacer "industria" es: Colaborar, inversión económica y distribución.
 
 Y esto se lee sencillo, posible; te estás preguntando ¿si sólo se necesita de eso, por qué no hay una industria? Porque la realidad, lamentablemente, es mucho más compleja.
 
Pero aquí te revelamos nuestro camino que, si Dios quiere, nos llevará a crear (mínimo) una comunidad cinematográfica unida y económicamente sostenible en nuestra localidad.
 
Este camino lo conducimos a través de un vehículo que es más que las dos personas que escriben este artículo. Una consciencia colectiva, un ente por sí mismo: Malavista.
 
Malavista es el negocio de Ernesto y Juan. Un sueño que empezó como un pequeño juego. Se conocieron en el patio del recreo hablando de cómics y juegos de video. Estaban buscando armarla en grande, pero no tenían espacio ni dinero. Entonces reciclando y usando la cabeza, hicieron realidad lo que empezó como un sueño.
 
Cuando entramos a la carrera, nos obligamos a vernos saliendo de ésta. ¿Qué es lo que más me gusta hacer y cómo puedo vivir de esto? Entonces comenzamos a hacer sketches graciosos.
 
Luego, al poco tiempo, nos comenzó a dar hambre. Entonces, durante los últimos dos años de universidad, comenzamos a vender nuestros servicios... de producción audiovisual. Así comenzamos a generar ingresos suficientes para sobrevivir sin descuidar nuestra principal meta: hacer cine (y la escuela). Nos metimos a convocatorias, comenzamos a socializar con gente del medio. Producir, producir, producir cortometrajes. Tratar con actores, experimentar con efectos, darle la importancia que se merece al sonido. Colaborar con músicos excepcionales. Con artistas visuales de ojo único. Trueques de servicios para comenzar relaciones laborales. Ser patrocinadores de eventos que no necesariamente queríamos, pero que nos pudieran dar a conocer. Escribir, reescribir y reescribir. Seguir participando en convocatorias. Crear un modelo de negocio que se adapte a nuestra visión. Aprender a administrar el capital humano y nuestros ingresos económicos. Salir de nuestra zona confort. Ganar experiencia.
 
Y con esto último es con lo que nos gustaría que te quedes. No somos industria, aún. No somos figuras llenas de fama y riqueza. Somos egresados, que como tú, aman el cine y quieren vivir haciéndolo. Entonces reúnete con tus cuates y ponte a grabar.
 
Además, el 49% de las películas producidas en 2019 fueron apoyadas por el estado. Entonces también se vale extender la mano a papá gobierno, no seas tan orgulloso (a).
 
Referencias:

Instituto Mexicano de Cinematografía, Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2019. [http://www.imcine.gob.mx/wp-content/uploads/2020/05/Anuario-2019.pdf]

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