El auge del podcast: por qué preferimos escuchar historias
Hay algo particular en escuchar a una persona contar una historia: no solo recibimos información, también construimos imágenes, hacemos conexiones y, muchas veces, sentimos que estamos conversando con alguien.
Esa combinación de conocimiento, entretenimiento y cercanía explica en buena medida por qué los podcasts han dejado de ser un formato de nicho para convertirse en una parte importante de nuestro consumo cotidiano de contenidos.
¿Por qué los podcasts se han vuelto tan populares?
El crecimiento del podcast está relacionado con una transformación más amplia en nuestros hábitos de consumo de información. Ya no dependemos exclusivamente de los medios de comunicación tradicionales o de los libros para descubrir nuevas ideas. Tenemos acceso inmediato a contenidos producidos por expertos, investigadores, periodistas, creadores y personas con experiencias que pueden resultar relevantes para nosotros.
Además, el audio tiene una ventaja evidente: permite acompañar otras actividades. Esto convierte al podcast en un formato particularmente flexible y compatible con estilos de vida en los que el tiempo y la atención están constantemente fragmentados.
De acuerdo con datos de YouGov Global Profiles 2025, el 41% de los consumidores en 49 mercados escucha podcasts durante al menos una hora a la semana. En México, la proporción asciende al 50%, lo que coloca al país por encima del promedio global y confirma el creciente interés por este formato.
Es decir, el podcast ya no puede entenderse únicamente como una alternativa a la radio. Es un ecosistema propio que está evolucionando junto con las plataformas digitales.
Escuchar historias también es una forma de aprender
Una de las razones más interesantes detrás del crecimiento del podcast es que escuchar historias puede convertirse en una experiencia de aprendizaje.
Cuando una persona explica un concepto a través de una conversación, una experiencia personal o una historia, la información puede sentirse menos abstracta. En lugar de recibir únicamente datos, podemos conocer el contexto, las dudas, los errores y las decisiones que existen detrás de ellos.
Una investigación publicada en 2024 sobre podcasts y aprendizaje informal encontró que más de la mitad de las personas participantes utilizaban este formato para el aprendizaje autodirigido, mientras que aproximadamente un tercio experimentaba aprendizajes incidentales, es decir, conocimientos adquiridos mientras escuchaban contenido con otros propósitos.
Esto ayuda a explicar por qué un podcast puede enseñarnos algo incluso cuando no comenzamos un episodio con la intención explícita de estudiar. Quizá entramos para conocer la experiencia de una persona y terminamos aprendiendo sobre su profesión.
Esta manera de buscar, interpretar y conectar información forma parte de las nuevas habilidades necesarias para desenvolverse en el entorno digital, un tema que también se aborda desde el pensamiento digital y la alfabetización universitaria.
¿Qué tiene una historia que otros formatos no tienen?
Los datos ayudan a explicar el crecimiento, pero existe también una dimensión humana. Las historias generan identificación.
Cuando alguien cuenta cómo comenzó un proyecto, qué dificultades enfrentó o qué aprendió después de equivocarse, resulta más sencillo relacionar esa experiencia con nuestra propia vida. No estamos únicamente procesando información, estamos siguiendo una secuencia de acontecimientos con personas, conflictos, decisiones y consecuencias.
Por eso, escuchar historias puede resultar especialmente poderoso para comunicar conocimiento complejo. El conocimiento adquiere contexto y, ese contexto, puede hacer que una idea abstracta se vuelva memorable.
El podcast como herramienta educativa
Esta evolución también está transformando la manera en que instituciones educativas, profesores y especialistas utilizan el audio. El podcast como herramienta educativa puede complementar una clase, ampliar una discusión o acercar a los estudiantes a voces y perspectivas que difícilmente encontrarían dentro de un formato tradicional.
Una investigación publicada en 2025 en Cogent Education analizó precisamente las percepciones y desafíos relacionados con el uso educativo del podcast entre 224 docentes universitarios de dos instituciones, una en México y otra en España. El estudio destaca la flexibilidad, accesibilidad y capacidad de los podcasts para favorecer el aprendizaje autodirigido.
Esto abre posibilidades interesantes para la educación superior.
Un profesor puede recomendar un episodio como material complementario antes de una clase. Una universidad puede producir conversaciones con investigadores para divulgar conocimiento. Los propios estudiantes pueden crear podcasts para presentar investigaciones o explicar conceptos.
Estas prácticas forman parte de una transformación más amplia en la manera de enseñar y aprender, donde los modelos de innovación educativa buscan incorporar nuevas metodologías y formatos para enriquecer la experiencia de aprendizaje.
La gran ventaja está en que el aprendizaje puede extenderse más allá del aula.
¿Por qué conectamos tanto con los podcasts?
Parte de su atractivo está en la sensación de intimidad. Plataformas como Spotify ha señalado que el 60% de su audiencia encuestada escucha podcasts para educarse y que dos de cada tres oyentes les prestan toda su atención. La plataforma también destaca el carácter íntimo del audio y la capacidad de los podcasts para crear comunidades alrededor de intereses específicos.
Un podcast puede ofrecer algo diferente. La voz crea una sensación de compañía. Con el tiempo, podemos familiarizarnos con la manera de hablar de un presentador, reconocer sus expresiones e incluso desarrollar una sensación de cercanía con personas a las que nunca hemos conocido personalmente.
Esa relación puede convertirse en confianza, y la confianza es especialmente valiosa cuando hablamos de conocimiento.
Más que una tendencia, una nueva forma de relacionarnos con el conocimiento
El auge del podcast refleja un cambio profundo en nuestra relación con los contenidos. Queremos aprender, pero también queremos decidir cuándo, dónde y cómo hacerlo. Queremos información, pero buscamos también experiencias que podamos comprender y recordar.
Por eso, el podcast ha encontrado un espacio tan natural en nuestra vida cotidiana. Puede acompañarnos mientras hacemos otras actividades, introducirnos a temas desconocidos, acercarnos a expertos y permitirnos descubrir perspectivas diferentes.
Y en una época saturada de información, lograr que el conocimiento conecte con las personas puede ser tan importante como tener acceso a él.