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¿Qué está pasando con el sarampión en México? Lo que debes saber

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El sarampión ha regresado como un problema de salud pública serio en México. Lo que hasta hace años era una enfermedad eliminada en nuestro país, hoy ha disparado una alerta epidemiológica con más de 11,000 casos confirmados hasta febrero 2026 y campañas de vacunación intensificadas en todo el territorio nacional.

 

El incremento de casos de sarampión se ha vinculado a brechas en la cobertura de vacunación durante los últimos años, lo que ha dejado a amplios sectores de la población sin protección adecuada. Ante este panorama, México (que antes contaba con el estatus de libre de sarampión ante la Organización Panamericana de la Salud), podría poner en riesgo ese reconocimiento debido a la transmisión sostenida del virus.

 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido una alerta epidemiológica por el aumento de casos de sarampión no sólo en México, sino en toda la región del continente, instando a reforzar la vacunación y vigilancia epidemiológica ante la persistencia de la enfermedad.

 

De acuerdo con la información más reciente de la Secretaría de Salud de México, al 26 de febrero de 2026, las estadísticas oficiales del brote (que inició en 2025 y continúa) reflejan un escenario preocupante:

 

  • 11,419 casos confirmados acumulados entre 2025 y 2026.
  • 32 defunciones asociadas al brote.
  • Los grupos con mayor número de contagios son niños de 1 a 4 años, seguidos de niños de 5 a 9 años y adultos jóvenes (25-29 años).
  • A la fecha todos los estados han reportado casos aunque la mayor concentración se ha dado en Chihuahua y Jalisco con 4,513 y 3,603 respectivamente.

Este panorama muestra que la enfermedad ha dejado de ser un problema aislado para convertirse en una situación de transmisión comunitaria sostenida en el país.

 

El sarampión en Yucatán

 

Al día de hoy (26 febrero, 2026), Yucatán registra 14 casos confirmados de sarampión (2 en 2025 y 10 en 2026), lo que coloca al estado en la posición número 26 entre las 32 entidades federativas. Ante esta alerta epidemiológica, es importante mantenerse atentos, conocer los síntomas y sobre todo, saber si eres candidato a recibir la vacuna para protegerte del virus, así como dar paso al siguiente bloque de medidas de prevención.

 

¿Cuáles son los síntomas y medidas de prevención del sarampión?

 

El sarampión es una infección viral altamente contagiosa y es importante considerar que la vacuna contra el sarampión es la principal defensa para detener la propagación del virus. Por ello, se debe verificar y completar el esquema de vacunación (2 dosis) de todas las personas. Aunado a la vacuna, se recomiendan medidas de prevención como uso de cubrebocas, lavado de manos constante y evitar contacto con personas enfermas. En caso de sospecha de sarampión: aislamiento y acudir al médico (no automedicarse).

El Dr. Miguel Betancourt Cravioto, doctor en salud pública por la universidad de Londres y director de la Escuela de Medicina de nuestra universidad, indicó que “debemos tener siempre presente que el sarampión es la enfermedad más contagiosa que conocemos: cada enfermo infecta en promedio entre 15 y 18 personas más. Mucho más que COVID o influenza”.

 

También señaló que es un padecimiento que puede dejar secuelas graves u ocasionar la muerte en las personas que la padecen, particularmente niños pequeños y adultos mayores. “La buena noticia es que contamos con una vacunación eficaz y segura, que hoy está disponible para todos los que la necesitan y con ello podemos protegernos a nosotros mismos, a nuestros seres queridos y a toda la comunidad, aun a aquellas personas que por algún motivo no se pueden vacunar”, destacó.

 

De acuerdo con la SSY es importante estar alerta de los síntomas característicos del sarampión, que incluyen:

  • Fiebre alta (mayor a 38.5 °C).

  • Tos, escurrimiento nasal y ojos rojos (conjuntivitis).

  • Manchas blancas dentro de la boca (manchas de Koplik).

  • Erupción rojiza en la piel que inicia en la cara y se extiende al cuerpo.

  • Si hay fiebre y ronchas, es importante acudir de inmediato a valoración médica.

Este conjunto de signos puede preceder a complicaciones graves, sobre todo en personas no vacunadas, niños pequeños, adultos mayores o con sistemas inmunitarios debilitados.

 

¿Quiénes deben vacunarse contra el sarampión?

 

La vacuna contra el sarampión es la principal defensa para detener la propagación del virus. Las autoridades de salud han puesto en marcha campañas masivas de vacunación en todo México, dirigidas a:

  • Niños pequeños (según su esquema de vacunación). De 12 meses (1 año): primera dosis de vacuna triple viral o SRP; 18 meses: segunda dosis de refuerzo; niños de 1 a 5 años deben contar con dos dosis completas; menores de 1 año aún no se vacunan de rutina (salvo indicación especial en brotes); adolescentes y adultos jóvenes que no tengan su esquema completo y poblaciones con baja cobertura de vacunación previa.

  • Adolescentes y adultos jóvenes. De 10 a 19 años: deben tener esquema completo (2 dosis). Las personas de 13 a 49 años sin comprobante de vacunación o antecedente de enfermedad, deben vacunarse con una dosis de vacuna doble (SR) o triple viral (SRP).

  • Poblaciones con baja cobertura previa. Personas de cualquier edad que no tengan registro de vacunación, vivan en comunidades con rezago en campañas o sean migrantes o hayan interrumpido su esquema.

  • Personas de la tercera edad (60 años y más). No están exentas automáticamente; muchas personas nacidas antes de 1960 ya tuvieron sarampión y desarrollaron inmunidad natural. Si no tienen antecedente de enfermedad ni vacuna, el médico puede valorar su aplicación.

  • Mujeres embarazadas están exentas temporalmente. La vacuna SRP (virus vivos atenuados) está contraindicada durante el embarazo, si no están vacunadas, deben inmunizarse después del parto.

En varias ciudades, como Ciudad de México o en Mérida, Yucatán, se han habilitado módulos fijos, móviles y semifijos de vacunación sin cita previa para facilitar el acceso de la población, por lo que se recomienda consultar los módulos de vacunación oficiales.

 

Para la comunidad universitaria y la población en general, entender cómo se transmite esta enfermedad, reconocer sus síntomas y acceder a la vacunación son pasos clave para proteger la salud propia y la de quienes nos rodean. En tiempos donde la salud pública enfrenta retos complejos, la información confiable y la acción responsable son nuestras mejores herramientas para cuidarnos unos a otros.

 

Ante cualquier síntoma o sospecha de sarampión, acude a un centro de salud. En la universidad contamos con 2 enfermerías, además del Centro de Estudios Clínicos (CEC), que ofrece servicios de alta calidad (consulta médica, odontológica, terapia física y rehabilitación, nutrición y tomografías) a precios accesibles para el público en general.

 

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