“En un mercado que pasó de ofrecer tres mil productos a más de treinta mil, comer ya no es una decisión simple”, la Dra. Sylvia Escott-Stump, autora de los libros Nutrición, diagnóstico y tratamiento y Krause: Dietoterapia.
Durante su cátedra prima “Sustancias ocultas en los alimentos; implicaciones metabólicas y riesgos para la salud”, organizado por la Licenciatura en Nutrición, la ponente compartió una realidad: nunca antes hubo tanta variedad de alimentos, pero tampoco tantos ingredientes artificiales. “Colorantes, conservadores y aditivos permiten que los productos duren más tiempo en anaquel y mantengan un sabor atractivo, pero también introducen compuestos que el cuerpo humano no reconoce como naturales”, explicó.
Foto: La Dra. Sylvia Escott-Stump durante su intervención.
“La comida sigue sabiendo bien y por eso la consumimos, pero eso no significa que sea lo mejor para nuestra salud”, subrayó e indicó que el problema es que la mayoría de las personas come sin revisar etiquetas ni listas de ingredientes, ignorando que algunos de estos compuestos se asocian con depresión, obesidad, diabetes y alergias.
En este sentido, agregó que el daño no siempre es inmediato. “No se sabe con precisión cuánto tiempo debe pasar para que ciertos compuestos generen cáncer u otras enfermedades, pero sí está claro que una dieta cargada de productos ultraprocesados eleva el riesgo”, por lo que recomendó regresar a lo básico: cocinar más en casa y elegir alimentos menos procesados.
Destacó que el sector más vulnerable son los niños, los adolescentes y las mujeres embarazadas. “En estas etapas, una dieta alta en ultraprocesados puede alterar la microbiota intestinal, lo que a largo plazo favorece la aparición temprana de obesidad y diabetes. Si esos cambios empiezan desde pequeños, los problemas también llegan antes”, advirtió.
*Foto: La Dra. Sylvia Escott-Stump compartió con alumnos y profesionales de la salud.
La especialista también señaló que el papel de los nutriólogos frente a la industria alimentaria es fundamental. “Aunque estos productos existen porque son rentables y duraderos, los profesionales de la nutrición deben levantar la voz para exigir ingredientes más naturales en los productos, ingredientes que sí existen en la naturaleza”.
Suplementos y estilos de vida
Sobre el consumo de suplementos alimenticios, explicó que las vitaminas no son universales. “Deben ser indicadas por un especialista que sepa qué nutrimento hace falta y cómo obtenerlo a través de la dieta, especialmente si existe alguna enfermedad”.
Finalmente, abordó uno de los debates más actuales: proteína animal vs dietas basadas en plantas. “Mientras las dietas vegetales benefician al corazón, también pueden dificultar el aporte de hierro y proteína, sobre todo en adultos mayores, quienes requieren más de este nutrimento para conservar masa muscular. La clave, está en equilibrar y vigilar lo que se consume”.
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