En un contexto global marcado por la crisis climática, la desigualdad urbana y la urgencia de nuevos modelos de desarrollo, se presentó la cátedra prima “Zoom a la sostenibilidad”, a cargo del Mtro. José Cruz Triay, consultor y Program Manager en arquitectura sostenible.
En este encuentro, organizado por la Escuela de Arquitectura, el ponente lejos de limitar la sostenibilidad al uso de paneles solares o materiales verdes, propuso un enfoque centrado en el ser humano. A partir de un Modelo de Desarrollo a Escala Humana (por el economista chileno Manfred Max-Neef, que amplía la tradicional pirámide de Maslow), explicó que existen nueve necesidades fundamentales que van desde lo básico hasta la trascendencia y el ocio, todas relevantes para quienes diseñan espacios.
*Foto: Mtro. José Cruz Triay durante su plática.
“Lo que hacemos hace que la gente esté bien”, afirmó, subrayando que cada edificio, vivienda o espacio público tiene un impacto directo en la calidad de vida de quienes lo habitan. Desde este ángulo, la arquitectura no es solo una disciplina técnica, sino una herramienta social capaz de generar bienestar, identidad y oportunidades.
Del concreto al desarrollo sostenible
Hablar de sostenibilidad es también hablar del desarrollo del entorno construido. En este punto, Cruz Triay explicó que la arquitectura trabaja junto con otras disciplinas para crear los lugares que las comunidades necesitan, desde viviendas hasta ciudades completas.
Uno de los ejemplos más claros de este enfoque fue el programa EcoCasa, un programa de vivienda sustentable de alto impacto liderado por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) en México. “Esta iniciativa permitió habilitar viviendas con mayores atributos de sostenibilidad según su contexto y necesidades. Gracias a este modelo, el nivel de confort de las familias aumentó del 40% al 80%, demostrando que la sostenibilidad no es un lujo, sino una inversión en bienestar”, explicó.
Agregó que aunque una construcción energética suele tener costos iniciales más altos que una tradicional, a largo plazo estos se reducen, generando ahorros económicos y beneficios ambientales.
El ponente señaló que se tiene la idea de que la arquitectura solo puede aspirar a ser “menos dañina”. “En arquitectura tenemos que asumir que somos parte del problema, porque extraemos materiales y transformamos el entorno. Pero ¿qué tal si dejamos de pensar en ‘lo menos malo’ y empezamos a hacer lo bueno?”. Apuntó que la sostenibilidad, entonces, no solo debe mitigar impactos, sino regenerar: recuperar ecosistemas, mejorar comunidades y crear espacios que aporten valor real al planeta y a las personas.
En este sentido, expuso un modelo de sostenibilidad con una visión amplia del desarrollo: colaborativo, territorial, social, organizacional, financiero y profesional. Desde el crecimiento de las ciudades hasta la manera en que las personas autoconstruyen sus viviendas, cada acción forma parte de una cadena que moviliza recursos y transforma realidades.
El especialista destacó el papel de las nuevas generaciones. “Estar rodeado de jóvenes es una señal de que la sostenibilidad tiene futuro, pues hoy los estudiantes están más conectados que nunca con distintas realidades, tecnologías y oportunidades de aprendizaje”.
Para saber más
La Licenciatura en Arquitectura está avalada por la Acreditadora Nacional de Programas de Arquitectura y Disciplinas del Espacio Habitable, A.C. (ANPADEH).
Cuenta con la posibilidad de una doble titulación con la Universidad Francisco de Vitoria, Madrid, España.
La Escuela de Arquitectura cuenta con la Maestría en Interiorismo Sustentable, así como diplomados en Modelado BIM Arquitectónico; Dirección Creativa; Neurodiseño: Experiencia espacial del usuario; Green Tech Design: Arquitectura Biotecnológica; Diseño de Interiores: Aprende y Crea desde Cero; Diseño y Construcción Sustentable: Estrategias para la Eficiencia y en Project Administration.