El desarrollo tecnológico representa una oportunidad para el progreso de la humanidad, siempre que permanezca al servicio de la persona y del bien común. En este sentido, el P. Marcelo Bravo, L.C., profesor del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, Italia, invitó a pasar de una lógica centrada únicamente en lo que la tecnología es capaz de hacer a una reflexión sobre aquello que moralmente debe hacer, privilegiando la dignidad humana por encima de las posibilidades técnicas.
*Foto: P. Marcelo Bravo, L.C., durante su cátedra.
Lo anterior durante su Cátedra Humanitas: Presentación de la Encíclica Magnífica Humanitas, cuyo encuentro generó una reflexión crítica sobre los desafíos éticos, sociales y culturales en una era digital.
Por su parte, el P. Marcelo Bravo, LC. mencionó que “Nuestra misión es formar mejores personas, capaces de ejercer un liderazgo auténtico, y como académicos estamos llamados a responder a ese desafío. El Papa nos invita a pasar de una civilización construida sin Dios a un proceso de reconstrucción, donde el camino es tan importante como el resultado, porque solo así cada uno hace propia esta universidad y contribuye a edificar una sociedad abierta a la trascendencia”.
Uno de los ejes de la conferencia fue la idea de que la construcción de una sociedad verdaderamente humana requiere mantener a la persona en el centro de toda innovación. A partir de diversos pasajes de la Magnífica Humanitas, el P. Bravo explicó que una civilización que se desarrolla al margen de Dios termina por perder también su dimensión plenamente humana, por lo que planteó una pregunta que atraviesa todo el documento: ¿qué ciudad queremos construir para que sea verdaderamente humana, solidaria y abierta a la trascendencia?
Asimismo, presentó los principales criterios de la Doctrina Social de la Iglesia aplicados al desarrollo de la inteligencia artificial. Entre ellos destacó el primado de la persona, recordando que ningún ser humano puede reducirse a un dato, un algoritmo o un indicador de productividad; el bien común, que exige garantizar un acceso equitativo a los beneficios de la tecnología y evitar nuevas formas de exclusión; la subsidiaridad, como llamado a prevenir la concentración del poder tecnológico y el denominado "colonialismo digital"; la solidaridad, para que la inteligencia artificial fortalezca las relaciones humanas en lugar de sustituirlas; y el principio del destino universal de los bienes, que propone que el conocimiento y la innovación tecnológica contribuyan al desarrollo de toda la familia humana. La conferencia también abordó la importancia de interpretar los avances tecnológicos desde una perspectiva ética y humanista, recordando que el progreso solo adquiere pleno sentido cuando promueve el desarrollo integral de las personas y contribuye a la construcción de sociedades más justas e incluyentes.
Durante la presentación, realizada en la Universidad Anáhuac Mayab, el Mtro. Miguel Pérez Gómez, rector de la casa de estudios, señaló que "la parte técnica de la Inteligencia Artificial es fácil de entender; el reto está en la parte ética y filosófica. No dejaremos de usar la IA porque es una herramienta indispensable, y el pensamiento del Papa sobre este tema nos ilumina para saber cómo incorporarla de manera responsable en nuestras clases y planes de estudio."
Con este encuentro, la casa de estudios reafirma su compromiso con la formación integral de líderes de acción positiva, promoviendo espacios de diálogo donde convergen la fe, la razón, la ética y la innovación para responder a los grandes desafíos del mundo contemporáneo.
Para saber más
Cada año, el área de Humanidades presenta las Jornadas de Humanidades: Exposible Pensar, este espacio promueve el pensamiento crítico y genera un espacio de reflexión. En 2003, se realizó la primera edición bajo el tema “Dignidad Humana”, y desde 2011 se realiza de forma anual, con la participación de más de 3 mil alumnos aproximadamente.